El viaje vital de una biotecnóloga de plantas
La docencia siempre ha sido una parte de mi vida. Mi madre es de esos docentes dedicados a su trabajo, que se esfuerzan al máximo para conseguir que sus alumnos sean las personas que pueden llegar a ser. Supongo que de ahí nos viene la inspiración al resto. Yo me considero una comunicadora nata, me encanta hablar, siempre me han mandado callar, y he utilizado cada oportunidad que he tenido para ponerme delante de un grupo de personas y dar la chapa científica. Grado en Biotecnología, cuando aun nadie sabia lo que era (si es que lo saben ahora), varias becas de investigación en el extranjero y doctorado en Biología Molecular y Genética de plantas en uno de los mejores centros de investigación del mundo para tal fin. Durante mis 6 años en Reino Unido, he dado muchas charlas divulgativas e incluso he realizado una estancia en Kenia para impartir cursos de formación. Así que una vez tomada la decisión de volver a España, con un bebé en camino y una pandemia mundial, decidí que era momento de volver a mis raíces e intentar dedicarme a la docencia (dadas las escasas oportunidades para dedicarme a la investigación en nuestro país). Compaginar el Máster de formación de profesorado con cuidar a un bebé de pocos meses ha resultado complicado, pero siento que he aprendido más de lo que esperaba. Y aunque no he podido realizar las prácticas en un centro educativo, me veo un poco más preparada para enfrentarme a un grupo de adolescentes y explicarles el ciclo celular. Aunque uno no sabe lo que le espera hasta que no se pone a ello, ya que creo que la realidad y la teoría difieren mucho así que ya veremos lo que me depara el futuro.
Comments
Post a Comment